Jazmin Donaldson

16 FEBRERO 18 MARZO 2023
MADRID

Lo real y lo bizarro

Texto: Cristina Anglada

“De noche, esos enormes, inconsolables y voraces ojos son devoradospor unas pupilas relucientes e inflamadas. Sus ojos solo ven apetito. Son ojos dispuestos a comerse un mundo en el que no ve, en ninguna parte, un reflejo de sí mismo. Pasó a través del espejo, y desde entonces, vive como si estuviera en el otro lado de las cosas”. Angela Carter. Lobalicia (Quemar las Naves. Los Cuentos Completos)

La segunda individual de la artista argentina Jazmin Donaldson (Buenos Aires, 1985) en la galería WE COLLECT reúne un nuevo grupo de óleos en los cuales continúa experimentando con la herencia narrativa de los cuentos populares para reflexionar sobre cuestiones sociales y psicológicas que atañen al mundo actual.

A principios de 1994, Marina Warner (novelista, historiadora, crítica y experta en mitología, simbolismo y cuentos de hadas) pronunció las prestigiosas conferencias Reith para la BBC. En una serie de seis entregas abordó temas de la actualidad relacionándolas con la mitología y los cuentos de hadas, como la furia y el terror hacia las madres solteras y las mujeres no sumisas en general; la construcción de la masculinidad bajo los ideales de heroísmo y control; la resaca del racismo expresada en los mitos sobre salvajes y caníbales; o las ideas sobre el hogar o la identidad nacional. A partir de un recorrido libre y prolífico en el que entremezcla la herencia de narraciones populares con cuadros de la historia del arte, películas, libros contemporáneos y videojuegos, plantea agudas críticas a la contemporaneidad.

Donaldson comparte con Warner la fascinación por los cuentos de hadas, sus diversas interpretaciones, sus maneras de enredarse con el folclore y el mito, su modo de modelar tanto nuestra percepción moral como el comportamiento humano y de afectar a nuestra imaginación. Para ella es interesante de qué manera se puede operar a través de las estrategias narrativas de los cuentos para subvertir sus enseñanzas, sobre todo de cara a cómo afecta a la construcción identitaria de la mujer.

La labor de re-narrar los cuentos tradicionales desde nuevas perspectivas feministas ha sido intensamente afrontada por escritoras como la inglesa Angela Carter, cuyos trabajos acuden a la imaginación, el humor y el poder de las palabras para desatar el tabú sexual y las convenciones de género de los cuentos infantiles. Tanto Carter como Warner realizaron agudas investigaciones recuperando muchos textos que habían quedado enterrados y que plantean miradas y mundos alternativos. En el caso de la antología compilada por Carter, la inclusión de relatos folklóricos provenientes de las más diversas latitudes, desde Siberia a Palestina, pasando por los Apalaches, eran organizados en subgrupos temáticos donde la complejidad del mundo se expandía de múltiples maneras. En su obra Wonder Tales, Warner reúne a su vez una colección mágica de cuentos escritos por mujeres de los siglos XVII y XVIII, apasionados, extraordinarios, con miradas claramente feministas aplicadas a los cuentos clásicos.

El lobo feroz, Barbazul o Hansel y Gretel colocan la voracidad irremediable en el centro de sus relatos. En la presente exposición el apetito descontrolado como síntoma de un malestar epocal ocupa el papel protagonista de los nuevos trabajos de Donaldson. Éste se relaciona con la desesperada celebración de las múltiples adicciones cotidianas: pequeñas o grandes indulgencias que encierran las diversas ansiedades, miedos y deseos de la contemporaneidad, alimentados por la continua exposición a trabajar la identidad desde la virtualidad de las redes sociales. El deseo insaciablemente excitado por el estilo de vida capitalista, basado en la producción y el consumo, que evidencia el malestar derivado de un sistema enfermo, en el que sobrevivimos en parte gracias a estimulantes y antidepresivos.

Cada escena nace de una mezcla entre experiencias autobiográficas y observaciones de la vida cotidiana que se entrelazan con una simbología reconocible derivada de mitos y cuentos populares, a través de la cual se despliegan ideas en torno a la identidad y el estatus social (zapatos, botas), el apetito sexual (fruta), la indulgencia (las tartas), el poder o la maldad (serpiente), la masculinidad y la abundancia (gallo) etc…

Donaldson se sirve del humor y la estrategia del absurdo en un estilo post-pop de sesgo surrealista que la acercan a las intenciones de pintoras como Katherine Berhnhard, Jill Mulleady o Nina Chanel Abney. Plantea cómo explorar desde la pintura las herramientas narrativas que aprendió estudiando dirección cinematográfica. Cada cuadro se erige a modo de fotograma, a partir del cual lanzar pistas al espectador para que pueda jugar a desencadenar imaginariamente el resto de escenas. La estructura de la composición plantea un uso narrativo del espacio y el tiempo, utilizando el color para sugerir estados de ánimo o asociaciones simbólicas.

Lo real y lo bizarro